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jueves, 10 de septiembre de 2009

Espuma en la boca del corazón.

Quisiera encontrar las palabras para describir cada momento, sentimiento, etc,




Por eso te escribo a vos.

Vos entenderás.


Hay veces en que los cielos abren sus fauces para tragar todo; todo destruirlo. Hay veces en que uno mismo es el que destruye los cielos que abrazan (y abrasan) nuestro atormentado ser.

De repente es claro, como el día. Todo es ilusión, nada de lo que podamos ver existe realmente, aún a sabiendas de que todo es tan real…

Real como la muerte, como la noche; como los arcos que crean los rayos al caer como ángeles expulsados del paraíso. Anhelando besar tierra, buscando.


Buscando.


Buscando el fin o el principio. Es lo mismo. Cambio, crisis y, finalmente, tranquilidad.

Aburrida y sobria; de esas que inquietan por su quietud. De esas que esperamos encontrar, nos llenamos la boca (deseándola y) comiendo heces, vestigios de una paz que nunca tuvimos.

¿Acaso somos algo más que seres carroñeros de nuestros propios sueños muertos?

Tampoco quiero sonar desesperado. Tampoco quiero sonar deshecho.

Ni remiendos, ni burbujas de colores. Verborragia inútil e incandescente.

Just a vessel you need to fill in with something, anything you want.

Sólo una muñeca estúpida, vacía, imperfecta (uno de esos tres adjetivos es tan hermoso).




Rabbit.

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"Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,
eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados."

Julio Cortázar.

domingo, 28 de junio de 2009

Mes amis

Los proyecto como un fuego incandescente… ¡Si! ¿por qué no? Un fuego heraclíteo.
Se que, cuando esbozan un paquidermo en la quietud, están acicalándose como pájaros en sepia. Se que mi ausencia les pesará y que, de todas maneras, esperará por mi ese vaso de cerveza caliente o esa taza de café negro glacial, como la muerte. Se que aman, odian, duermen, sueñan, entrañan, extrañan y conocen tantas terrazas como subterráneos. Se que entienden a la noche como un pañuelo en donde se seca la luna y que jamás se quemarán con el esplendor desdeñoso del día. Se que mis cicatrices valen por mil fotografías, porque ellos atestiguaron todas mis muertes. Se que tan poco me conozco que, a veces, necesito de su reflejo para recordar quien soy. Se que el ardor en los huesos es música cuando los pienso. Se que estuvieron, están y estarán, porque son mis amigos: Los hermanos que elegí para amainar los males de las frías estocadas de la vida.
A ellos… ¡nunca dejen de morir!
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Exorcizó Sanrod.
*

sábado, 6 de junio de 2009

Cáscaras de mujer

Será el puente de tus articulaciones el verde meollo de las crepusculares siluetas que se yerguen, danzantes, sobre el montículo que suponen mis vestiduras. Llevo mis labios por doquier, secos como sí estuvieran menopáusicos, vivos como la menarca, muertos como el monarca. No importa, los paseo por toda cáscara de mujer, por cada recóndito e inhóspito terreno que el hombre rechaza, reticente de él, abocado al camino del hombre (el hombre redundante: hombre como hombre y hombre como hombre). Reniego de mis ojos, que encontraron en tu cintura un aleph, para que mis labios mojen otras cinturas... para que susciten otras muertes y, así, vuelvan a secarse. Amalgamo mis manos, que sudan como horribles luchadores de sumo, con el puente de tus articulaciones para llegar a tu cintura, trascenderla y ligar todo predicado con un sujeto (yo). La nueva cáscara de mujer y yo... mojada por mis labios, ahora secos.

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Automatizó Sanrod.

lunes, 20 de abril de 2009

...

Para que nadie tema el regreso de mi depresión crónica hablo con vos, fantasma de mi memoria, que nunca volverás a estar entre mis vivos, para decir que te recuerdo, con una sonrisa nostálgica, en este 20 de abril tan seco y frío sin vos.
R.I.P
Un requiem de Rabbit.

sábado, 18 de abril de 2009

El inspirado

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Brotar, ser, extinguirse.
*
La inspiración es un cardume de pirañas cayéndose de los labios; la figuración de un campo de flores marchitas abatidas por un vendaval; un reloj comiéndose a otro reloj; el anverso del codo; un sinnúmero de bueyes devorando el horizonte. La inspiración es la connatural forma de muerte del artista: desnudar, a cuentagotas, sus pasiones.
*
El inspirado inspira…
¡Empapa a tus testigos! ¡todos ardemos al sol!
¡Teme! ¡suspira! ¡todo estímulo creador es un instante fugaz en el que se enfrenta a la muerte!
*
La inspiración no se trata de un designio divino, sino de una ilustración singular del inspirado. La inspiración es la ovulación; el ideal de podredumbre que el artista tomará para, luego, moldear y presentar en sociedad. Sí los "estándares canonizados" lo avalan, estaremos en presencia de una obra maestra por encima de una prostituta -el artista forzado. Sí la caravana de zombies lo rechazan, nuestra hez labrada será un producto biodegradable.

*
Extinguirse, ser, brotar…

*
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Recicló Sanrod.

viernes, 17 de abril de 2009

Nuevos, buenos aires.

Y así debe comenzar todo blog. Sin mucho glamour ni mucha gloria. Creo que ya me está gustando, mi egocentrismo necesitaba nuevos aires. En cuanto a este día, realmente tuve muchos (nuevos y buenos aires); disfruté de un paseo por el Parque y el verde era intenso, mucho más intenso de lo que recordaba. El sol despertó mi cuerpo entumido por la oscuridad de la ciudad, la brisa acarició mi cara y, yo, leí.
Descubrí a un escritor increíble, auténtico y fresco. Tanto que esas páginas parecían haber sido escritas ayer.

"Lavender Mist" de Jackson Pollock

Como el pasto entre mis dedos.

Sensación extraña, y no.
¿Es que tan lejos hemos llegado?
¿Tan lejos como para no saber?
Siento a mi sangre desesperada
por llegar al contacto. El impulso
es infinito; sensación fantástica
y extraña.

y a la vez no.

El verde contrasta al celeste
el blanco abunda. Revolotean
besando flores las abejas,
y recuerdo mi niñez.


Ya subí esto en otro lado, pero me gusta:


Alba.

A veces la mente me juega trucos. Más de una vez me creí el único ser en este mundo, el único real. Mis ideas rayaron lo ilógico, aunque siempre me resulto creíble. Jugué con la vida y la muerte, fundí mi presencia en el todo. Y nada era yo; nada que no pudiera imaginar.La causalidad reparó en mi, y mis actos recibieron, como consecuencia, un penoso mal; ese castillo, ruin, nefasto, cambiante. En mis sueños aún está. O estaba, ya no lo recuerdo… todo es confuso en un punto, todo vuelve hacia atrás; se retuerce, se voltea, vuelve. ¡Cómo cambié! Gracioso castigo; la soledad resguardó mi alma dolida, las letras escudaron mi corazón. Tres inviernos (o tal vez más) se mofaron de mí. Pero fui libre al fin, libre de ataduras, del tedio, del dolor implacable.Luego, claro, confusión; alegría, angustia, soberbia, humildad. Era (¿cómo no pensarlo?) capaz de todo. Quise vivir cada sentimiento; embriagarme de todos y cada uno de ellos. Sólo faltaba el más puro si se quiere. Y amé (tal vez extrañaba el dolor, como un adicto su néctar) sin pensarlo, amé a aquella flor, que por pétalos tenía espinas. Herido de muerte, mi corazón tambaleó. Antes de la estocada final pudo zafarse de la dulce tortura, del placer y el dolor: del amor al odio. Odio; eso sentí, amargura en mi boca, en mi alma, en todo mi ser.Desde aquel momento mi vida se tornó un torbellino, un ciclo, un tedio nuevamente. La ira reinaba en el caos de mi ser, el desorden era tal que mis pensamientos se confundían. Mi realidad se alteraba ¿Como saber qué es real? ¿Cómo tocar lo real, si lo que siento esta en mi mente? En lo profundo yo vagaba. En el fondo de mis ideas; las sentía tangibles y perfectas, hermosas y humanas. Entre violentas batallas con seres irreales (eso trataba de pensar) la encontré. Una Lilith para el lactante, una Eva para su Adán. Y así a ella también la amé.

Por da Rabbit.